Reflexología podal: Tratamiento localizado en los pies, indicado para restaurar corrientes energéticas y sanguíneas; y revitalizar el tono de los órganos con acciones reflejas.
Esta técnica de diagnóstico y terapia se ejerce a través de distintas presiones en determinados puntos de los pies, que provocan una respuesta en la funcionalidad de los órganos correspondientes. Su principio fundamental consiste en liberar, mediante estas presiones y pequeños masajes sobre las áreas detectadas con disfunción, la tensión generada por el desequilibrio y estimular el suministro de sangre de los órganos afectados.
Drenaje linfático: Tratamiento específico del sistema linfático. Su principal objetivo es la mejora de las funciones esenciales del sistema circulatorio-linfático por medio de maniobras precisas, proporcionadas y rítmicas. Ideal para la eliminación de toxinas con efecto beneficioso en la piel, la circulación y la celulitis.
Recomendado en casos de inflamación, después de intervenciones quirúrgicas y para personas con problemas de retención de líquidos en piernas.
Tratamiento anticelulítico: Su principal objetivo es el de destruir los cúmulos de adiposidades con maniobras directas sobre ellos ayudando posteriormente a eliminarlos. Tiene efectos beneficiosos sobre la circulación sanguínea, ya que permite la eliminación de toxinas, dejando una sensación de ligereza. La piel se torna más tersa y lisa tras varias sesiones.